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Con el respeto que me merece su condición de catedrático, no puedo dar de paso el artículo “Mi amigo Manuel” del Profesor Antonio Elorza del sábado 12 de marzo en “El País” (incluyo el enlace para la mejor comprensión de lo que él quiera trasmitir y de lo que entiendo yo: http://politica.elpais.com/politica/2016/03/11/actualidad/1457715303_485223.html .

Es el caso que en esta humilde bitácora he aludido y asumido datos concretos sobre lo actuado por tal “amigo Manuel” y, dejando aparte que cada uno puede ser amigo de quien le pete, pero que tal relación amical no sirve para justificar lo hecho por el amigo, me veo en la tesitura de replicar al catedrático.

Así, Profesor, si su amigo hizo lo que se le atribuye, no me parece académico despacharlo con su “Nada puedo decir del tiempo de guerra, salvo que las acusaciones en los consejos de guerra franquistas no fueron modelos a la hora de llevar al paredón a los vencidos,  …”.

Sin más ánimo que el de ajustarme a la realidad y, solo tangencialmente, el de respaldar la coherencia de lo que escribí en anterior ocasión, apunto:

  • De eso se trata, de lo que hizo su amigo en tiempo de guerra.
  • Sin pretensión de sacar la cara por los consejos de guerra aludidos, nada más alejado de la realidad en el caso concreto. De paredón nada, más bien trabajo en el Ministerio de Idem, aún en su última covachuela (buen claro queda en su artículo).
  • No habría habido ocasión para aludir al abuelo si el nieto no lo hubiera reivindicado. Lo que se antoja sarcasmo cuando media su re3ferencia a la cal viva de otros.

A estas alturas está de más seguir eludiendo la mención del nieto tratándose del político más mediático de la actualidad (tan voluble por otra parte, la actualidad, claro), de Pablo Iglesias, líder de Podemos.

Por lo demás, me parece del mayor interés conocer sobre lo que alude de las trastadas de su amigo durante la Junta de Casado. Aunque se me antoja poco probable satisfacerlo. Por la mayor probabilidad de que, por no leerme, el Profesor Elorza no llegue a conocerlo.

Ángel Zurita Hinojal

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